Brasil, la costa norte


Es un paraíso situado a 190 km al noreste de Río de Janeiro, más precisamente en una península de unos diez kilómetros de longitud, que a pesar de su pequeña dimensión, la irregularidad de su geografía le permite albergar un par de decenas de playas de características variadas. Las hay con aspecto salvaje, otras sumergidas en vegetación; algunas presentan solo rocas o piedras de colores y destacan las de arena dorada. Las playas del norte se caracterizan por la calma de sus aguas y las de la punta sur son las preferidas por los surfistas. 
Brigitte Bardot
Nació como una villa de pescadores que en los años sesenta comenzó a ponerse de moda gracias a la llegada de grandes personajes de la talla de la célebre artista francesa Brigitte Bardot. Hoy la ciudad recuerda a la artista con una bella estatua sobre la orla que lleva su nombre. Buzios es un lugar de encuentro donde calles empedradas, casas antiguas, excelentes restaurantes que ofrecen cena show y algunas sucursales, pobres, de las grandes discotecas de Ibiza forman un buen grupo que saca adelante la fiesta. Además de eso en La zona se pueden realizar todo tipo de actividades marinas, los residentes son muy agradables y hay una buena energía positiva.



Antigua capital de Brasil; si llegamos a la ciudad en avión, un día de buena visibilidad, vamos a ver como las casas envuelven a una sucesión de montes redondeados llamados morros pintan un hermoso cuadro.
A pesar de que se recomienda parar en la zona del centro junto a la playa, por allí de día y de noche hay un ambientazo, yo me hospedé en el casco viejo de Pelourinho, un lugar rico en arquitectura barroca portuguesa declarado patrimonio de la UNESCO cuya historia comienza: en 1549, con la fundación de la ciudad. Quiero que sepan que no a todos les gusta esta parte de Salvador. Pero nadie puede negar que el sitio sea muy bonito y sin duda el rechazo está directamente relacionado con la seguridad. De todos modos, en compañía y con cuidado no deberían tener problemas. En el barrio abunda la buena comida, la gente vestida con ropa de época, los ensayos de capoeira, la percusión es parte de su vida y aquí todo el año es carnaval.
Calle del casco antiguo de Salvador de Bahía
Morro de San Paulo

Desde el embarcadero de Salvador de Bahía se puede viajar a este lugar de moda que se encuentra a 80 km de distancia, posee playas hermosas y piscinas de mar preciosas. A quien llegue en barco, porque también hay aero-taxi, la emoción le espera a pasos del muelle; ya que cruzar bajo el portal que pertenece a la fortaleza del morro levantada por holandeses en el siglo XVII, es capaz de erizar los bellos. Dentro del recinto el pueblo que les recibe fundado en 1535 es casi tan viejo como el mismo Brasil. De noche hay mucha fiesta y el lugar es muy bonito. Pero para mi gusto hay demasiados extranjeros con apetencias distintas, iba a comparar con otros lugares pero me reservo por una cuestión de respeto.
Restos del  viejo fuerte del Morro de San Pablo


Es un lugar precioso y aislado de las grandes ciudades que se encuentra a 80 km al sur de Natal. El sitio cuenta con una callecita larga y una piña de casas, hoteles y restaurantes sobre la playa. De día las flores dan color y de noche las luces y la música se encargan de que no falte alegría. El sitio es pequeño, pero hay buenas olas, se puede hacer buceo y en la mañana los golfinhos, una especie de delfines más pequeños, deleitan a los madrugadores que se acercan a la playa. También hay tortugas marinas gigantes y otras excursiones muy bonitas, además, el hecho de que vivan muchísimos extranjeros en este lugar es una clara señal de que Pipa tiene algo que atrapa.



Es otro lugar de mucho sol, paraíso para varones solteros, con una playa llamada Ponta Negra donde se concentra todo lo que viene a buscar a Brasil el turista.
Pero si nuestra intención es alejarnos un poco del turismo podemos ir a la Playa de los Artistas sobre el paseo Marítimo o ir del otro lado del puente panorámico a la playa de Redinha que son lugares más frecuentados por gente local. La ciudad cuenta con una zona antigua patrimonio del país y un viejo fuerte hoy transformado en museo, además de eso esta el parque de las dunas y hay algunas excursiones importantes.


Playa de dunas  Natal


Con un paseo marítimo en auge es uno de los lugares preferidos por los residentes extranjeros en Brasil.
De noche el lugar ofrece música, color y diversión con mucha facilidad porque cuenta con la energía de gente maravillosa.





En los alrededores hay playas bonitas como Cumbuco que posee dunas hermosas y lugares como Jericoacoara: un pueblo de pescadores perdido al que solo se puede llegar en Buggi, que ofrece buena comida, espectaculares puestas de sol y otros. Hay más sitios cerca de Fortaleza, pero quien llegue sediento de juerga, como en mi caso, le va a costar mucho encontrar el tiempo libre para visitar más lugares de los mencionados.


 Cumbuco

Pueblo Jericoacoara
Los viajes son conocer lugares, pero más importantes que esto es vivir nuestras propias experiencias, por esa razón, quiero que sepan que Brasil es un sitio capaz de hacerles Dioses en este aspecto.


Esta presentación es fruto de varios viajes y en esta ciudad estuve dos veces, en la primera llegué en avión desde Río de Janeiro para cruzar el río Amazonas y seguir hacia el norte a través de Amapá, último estado brasilero sobre la costa este. De la segunda vez también hablo en este blog bajo el título: “Viaje al carnaval de Río”. Volviendo a Belén, ciudad de edificios altos, que además conserva el centro histórico llamado ciudad vieja donde está la rua da ladeira, primera calle de la ciudad y la plaza que cuenta con un reloj inglés de los años 30 colocado sobre una torre de 12 metros. Otro lugar de interés en Belén es el Mercado Ver o Peso; creado en 1688 como resultado de la decisión de los portugueses de recaudar un impuesto para todo lo que entrara o saliese del Amazonas. La mezcla de colores, aromas y objetos, todavía hoy, es muy interesante.
Vista del Mercado Ver o Peso


Dije anteriormente que llegué a Belén para cruzar el río, pero fue mucho más que eso porque la ciudad donde iba dirigido está en el lado opuesto del delta del río Amazonas que tiene dimensiones considerables. No hay duro que no se ablande; con un servicio de barca y algunas horas llegué a la orilla norte, desembarqué y entre en Macapá. En aquella oportunidad estaba haciendo ese camino porque quería viajar de Argentina a Italia y el pasaje me costaba 1700 dólares y como consideraba el precio una injusticia, cosa que no tolero, iba subiendo Sudamérica en el intento de abaratar el precio. Pero más allá de que lo consiguiese o no lo haga, viajaba contento por haber evitado morder el anzuelo de ese costo absurdo del boleto. Era otra época y en la ciudad de Macapá descubrí que para viajar a Oiapoque, último pueblo sobre el río Oyapoque, frontera natural de Brasil con Guayanas había un solo servicio directo a la semana. Faltaban menos de 500 km y quienes viajamos siempre vamos para adelante evitando las demoras. Demás está decir que no había carretera; conseguí un transporte que después de 8 horas de viaje me descargó en una bifurcación del camino y allí a esperar. Dormir en la selva; sobre todo en una zona donde abundan las arañas gigantes no fue muy agradable.

Una misteriosa roca solitaria en medio de la selva 

Dos días mas tarde un camión que llevaba combustible me llevó a destino, recuerdo que subí sobre el tanque donde ya venía un puñado de personas, cuando llovía nos mojábamos y cuando no caía agua del cielo nos bañábamos con el barro que levantaban las ruedas. De todos modos; llegué, fue divertido y a todos aquellos que no le interese leer mi presentación de Guayanas, les comento que el pasaje de avión entre su capital Cayena y París, de la Torre Eiffel, por no ser un vuelo internacional a la época costaba 250 dólares, de todos modos gasté prácticamente lo mismo en llegar a Italia, destino final del viaje, pero las aventuras vividas y todo lo que he disfrutado me regalaron un saco de buenos recuerdos que forman parte de las ganancias de una vida vivida a la ligera.

Para finalizar les dejo el mapa que indica los puntos que hemos tocado.  Y recuerden que hay mucho más Brasil por descubrir esperando aparecer en futuras planificaciones de alguno de los viajes de ustedes.

Brasil, el norte

Costa norte para enamorados o para enamorarse 

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