Emiratos Árabes Unidos


Inicio con experiencias personales que destaco en color para que todos aquellos que las prefieran evitar, para ir directamente al argumento de viaje, lo hagan con mayor comodidad.

No recuerdo el día exacto en que puse el pie en este lugar por primera vez, y tampoco es necesario que lo haga porque aquello que inició en esos momentos en que yo llegaba no lo voy a olvidar o perdonar nunca. Porque murieron más de 700.000 personas y no se solucionó nada, al contrario.

Sabía que podía ocurrir cuando cogí mi boleto, pero cuando quiero algo poco me interesa el resto y compré un vuelo de regreso desde Sudáfrica a Londres con una parada en Dubái que coincidía con el inicio de la Guerra de Irak. Recuerdo que sobre la madrugada la gente había llegado hasta la avenida costanera para intentar ver los fogonazos de los misiles que lanzaban los americanos desde algunas de las naves implicadas que no estaban muy lejos de la costa. Recuerdo que allí tenía mucha pena y algunas horas antes un buen susto. Dejen que les cuente; a pesar de la longitud del viaje volaba muy a gusto con la compañía de bandera hasta que cuando estábamos llegando el capitán nos dice que vamos a demorar en aterrizar porque había tormenta. A nuestro alrededor otros aviones, también, giraban en círculos pero el cielo estaba despejado e incluso veíamos las casas, el desierto… Además de eso, todos sabíamos que empezaba la Guerra de Irak y creíamos que ese era el verdadero motivo de la demora que se estaba haciendo pesada. Nos decían que el clima estaba muy complicado, y les repito que realmente nadie creía en eso hasta que el capitán hizo un intento, se confió y siguió el descenso. Algunos pasajeros no tenían los cinturones puestos y sus cuerpos pegaron contra el techo. El avión se movía más que una pequeña barca en un océano bravo; vómitos, gritos, un mar de llantos y mucho pánico, se adueñaron de la cabina, mientras que los segundos parecían no terminar nunca y el aparato luchaba y bajaba. Cuando se estabilizó para muchos la pesadilla terminó, mientras que otros sufrieron hasta que recibieron asistencia al pie de la pista. Está no fue mi peor experiencia en vuelo; tengo otras que mano a mano van a ir apareciendo.

En la mañana del día sucesivo los periódicos mostraban los primeros daños de una guerra que iba a durar años. Quiero destacar de que, desde antes de que todo empiece, la Cruz Roja tenía preparado decenas de barcos cargados con ayuda humanitaria. Gracias por seguir ahí, ahora vamos a lo que estamos: "describir lugares y dar consejos de viaje", les recuerdo que pueden solicitar que presente el destino que desen.

Los Emiratos Árabes Unidos son un conjunto de estados ubicados junto al golfo Pérsico compuestos por siete emiratos que Limitan con Omán al sureste y al norte, y con Arabia Saudita al oeste y sur.

Hotel Burj Al Arab
Empecé por aquí porque este es el emirato más interesante, solo en algunos sitios de china he visto un crecimiento tan rápido. Estuve 5 veces aquí y recuerdo que en la zona del centro todo estaba dentro de un paseo, mientras que hoy ya no se sabe dónde termina esta jurisdicción que se encuentra a uno y otro lado del río. Dubái es bello, interesante, exótico, económico… y yo soy un enamorado del sitio. La línea costa, con sus playas y casas de lujo, que conduce hasta el hotel más famoso del planeta poco ha variado. Pero en la zona financiera los cambios son tremendos y cada vez son más los rascacielos que sobrepasan las nubes; incluso este sitio se encuentra la torre más alta del mundo. 
Antes se viajaba en autobús o en taxi, mientras que ahora también lo podemos hacer sobre dos líneas de metro que se presentan con tecnología de avanzada y una decoración exquisita.
En Dubái se puede esquiar en las dunas de arena o en la nieve de un complejo especialmente creado para practicar deportes de invierno. Las villas desplegadas sobre las preciosas islas artificiales sobre las aguas del golfo representan el paraíso y los más importantes eventos deportivos internacionales despliegan su arte en este emirato; por todo eso y por mucho más Dubái merece una visita.


Les comento que para conocer el hotel Burj Al Arab, único hasta el momento de 7 estrella solo tiene que reservar para almorzar o cenar; hay varios restaurantes y uno de ellos no es caro. Una vez allí es posible que les gratificarán con una visita al edificio del hotel de 321 m de altura, que se levantan sobre una isla artificial unida por una carretera a la costa y, además, cuenta con un helipuerto magnífico. 
Lo siento pero no estuve muy fino con las fotos de la torre Burj y, además, estoy un poco enfadado conmigo mismo porque perdí algunos archivos con imágenes de países del golfo.
Me olvidaba hay otra curiosidad, si echamos un ojo a la  torre Burj desde cualquier punto de la avenida que termina en la playa y pasa frente al edificio más alto del mundo (828 metros de altura) parece que el camino trepa por la construcción para buscar el cielo. (Una bonita ilusión óptica) Nunca voy a olvidar que faltaba, relativamente, poco para finalizar la obra y yo necesitaba verla de cerca entonces entré al obrador, bebí un té con leche con los obreros cogí mis fotos y seguí camino. Recuerdos que sostienen el presente y nos dan gas para ir en busca de más en el futuro.

Ahora antes de ver un poco de Dubái les digo que no os preocupéis por el lujo exuberante que van a ver en los siguientes vídeos, porque aquí los precios y las posibilidades se ajustan muy bien a todos los bolsillos. 





Comentario sobre una visita en el mes de Julio del año 2012

El círculo indica la ubicación del mirador
Me faltaba visitar la Torre Burj y por ese motivo regresé una vez más a Dubái; les confieso que el crecimiento de la ciudad hacia todas partes y el modernismo están aniquilando la esencia que enamoraba cuando el lugar era pequeño -y de esto hace solo una década-. De todos modos, quien no lo conoció en aquel entonces va a disfrutar del emirato sin sufrir los cambios.

Si ustedes también llegan para subir a la torre más alta del mundo sepan que deben reservar con bastante anticipación su turno.
Para elegir el mejor horario pueden mirar en la página del tiempo de Dubái a que hora se pone el sol y como va estar el día. A esto último no le hagan demasiado caso porque puede poner día claro y luego la arena suspendida en el aire no les deja ver el panorama.  Si esto ocurre tampoco deben pasar pena porque allá arriba, (el mirador público está a unos 400 metros de altura, les recuerdo que la torre tiene más de 800 metros), van a encontrar unos telescopios capaces de mostrar el paisaje despejado; de noche siendo día o viceversa y en el estado del clima del momento.


Mezquitas que se empequeñecen entre
cristal, acero y cemento
Si partimos por la carretera que no se aleja de la costa desde Dubái rumbo al norte, aproximadamente, una hora más tarde nos va a recibir la capital de los Emiratos Árabes Unidos. Una vez allí el camino nos lleva, entramos por la costanera, a la derecha tenemos el paseo que nos muestra como los jardines se anteponen a la playa y a la izquierda un nutrido grupo de rascacielos donde pequeñas mezquitas se encuentran mimetizadas entre los gigantes. Además de eso, Abu Dabi que tiene un aeropuerto exquisito presenta el gran premio de Fórmula 1, otros eventos importantes y tiene un centro financiero de vanguardia.
Excentricidades de un lugar distinto
Hay otros Estados en los Emiratos Unidos, con playas u otros atributos que ustedes pueden descubrir. Mientras que yo que ya he visto algunos de estos sitios a la ligera, ahora, prefiero seguir camino rumbo al Sultanato de Omán. (A todos aquellos interesados les comento que hay dos o más servicios de autobuses diarios que unen Dubái con el destino antes mencionado)

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